miércoles, 6 de mayo de 2009

Cada día menos...**** (Marzo 2, 2009)


Me comí la sopa de buen sabor,
leí, escuché, comprendí, sonreí
y muy poco me acordé de ti.
La silueta de tu cuerpo, si bien no la olvido
y en la oscuridad la podría encontrar,
ya no perturba mi mente.
Tu presencia sigue siendo el foco de mi nerviosismo,
pero hace tiempo el nerviosismo dejó de ser un factor importante.
Los ciegos no han dejado de ser ciegos,
los mudos aún no articulan el sonido de laguna sílaba como "tú"...
Tú sigues siendo tú,
y yo soy una yo remasterizada,
me he dado más color, me he mejorado.
Sé que te sueño porque lo siento,
pero no sé que parte de mi imaginación,
inconsciente y nocturna, has invadido.
Te llevo en mi muñeca izquierda como un listón azul atado a ella,
resultas tan esencial como accesorio.
Y parece que ya no te pienso
con la misma frecuencia que hace dos semanas.
¿Qué harás? ¿Dónde estarás?
Y la más importante: ¿cómo estarás?
Son preguntas diarias, ocasionales,
volcadoras de mi corazón y de mi razón.
Vas perdiendo fuerza en mí porque no te tengo cerca,
mas si volvieras sé que me sacudirías por partes de pies a cabeza.
No tengo miedo, ya no...
ya no te espero como antes solía hacerlo...
No sé si te quiero como antes lo habría sentido...
Te busco y no te encuentro,
siempre llegas de improviso
y ya me acostumbré a las sorpresas que das.
¿Qué si me duele el alma? Ya no tanto,
¿qué si estoy feliz? Bastante.
¿Qué si te recuerdo? Sí, pero cada día menos.
No planeo olvidarte, no podría,
pero es bueno mantenerte ausente.
Hoy sonreí y me sentí como hacía tiempo no me había sentido...
Y tú no estuviste ahí...

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